JOHANN GEORG PISENDEL… ¿QUIÉN?

Johann Georg Pisendel (1687 – 1755) fue uno de esos artistas que sin duda marcaron la escena musical europea de la primera mitad del siglo XVIII. Fue un referente para los músicos de su tiempo y su legado continúa sorprendiéndonos y descubriendo aspectos fundamentales y desconocidos del mundo musical del barroco. Sin embargo, Pisendel sigue siendo un gran desconocido.

Fue alumno de Torelli, Montanari, Heinichen o Vivaldi, con quienes también cultivó una profunda amistad. Sus amigos también fueron Bach, Telemann, Graupner, Zelenka, Hasse o Graupner. De esta maravillosa lista de amigos sabemos que Bach escribió especialmente para él y que Vivaldi, Telemann o Albinoni le dedicaron sonatas y conciertos. Como profesor, Pisendel tuvo entre sus alumnos a grandes músicos como Quantz, Benda o Agricola.
 
Además, Pisendel fue un compositor talentoso, uno de los más grandes virtuosos del siglo XVIII, un ávido coleccionista y copista minucioso que logró reunir en su archivo para la orquesta de Dresde más de dos mil partituras, haciendo que su colección, conocida como Schrank II, se convirtiera en uno de los archivos musicales más importantes de la primera mitad del siglo XVIII.

Johann Georg Pisendel nace el 26 de Diciembre de 1687 en el número 26/28 de la Greimersdofer Straße (Anteriormente Durchnummerierung Haus-Nr. 79 a/b) de la pequeña ciudad de Cadolzburg, cercana a Nuremberg.

Era el quinto hijo de los trece que su madre, Cunigunda Züll, dio a luz. Sólo sobrevivirían a la infancia Johann Georg y tres de sus hermanas, Katharina, Susanne y Maria. Tras la muerte de Cunigunda Züll, Simon Pisendel, el padre de Johann, se volvió a casar y tuvo siete vástagos más, aunque solo sobrevivieron tres.

Foto: casa de Pisendel (Fuente)

Dresde en los días de Pisendel:

Johann Georg Pisendel estaba a cargo, entre otros deberes, de la música instrumental de la corte de Dresde (Repertoire der Instrumentalmusik). Esta posición requería que Pisendel “obtuviera y arreglara su propia música y la de otros compositores”. Después de al menos veintiocho años (probablemente más), de arreglar “su propia música” es sorprendente el limitado número de composiciones propias que nos han llegado. Cinco obras para orquesta, once conciertos para violín y orquesta, una sonata para violín solo y seis sonatas para violín y continuo.
 
Todas estas composiciones se encuentran en su colección personal, la colección de música instrumental conocida como Schrank II en Dresde. En esta colección encontramos no solo las piezas que se tocaron en la corte de Dresde, sino también obras de la colección privada de Pisendel que incluyen incluso bocetos de algunas de sus composiciones. Esto hace que sea más sorprendente que no encontremos más piezas del propio Pisendel en este archivo.

Hay varias razonas por la que el catálogo de Pisendel es tan pequeño, la primera es la propia reticencia de Pisendel a hacer público su trabajo… ¡Parece que nunca estaba contento con el resultado final!

“De hecho, aunque erróneamente, tenía demasiado miedo de dejar algo demasiado terminado  y darlo a conocer. Nunca estuvo satisfecho con su propio trabajo, y siempre quería mejorarlo; sí, probablemente lo reelaboraba más de una vez. Sin embargo, esta precaución era algo exagerada y puede ser una de las causas por la que  tan poco de su trabajo se conozca.” `[Hiller 1766]

Hay alrededor de ciento noventa manuscritos que contienen más de doscientas piezas anónimas en el Schrank II. Gracias a investigaciones recientes, han surgido nuevas identificaciones en este tesoro de piezas anónimas.
 
Algunas de estas identificaciones están vinculadas a la investigación que Javier Lupiáñez, violinista y musicólogo de Scaramuccia, realiza actualmente en el Schrank II. Estas identificaciones incluyen obras de Westhoff, Lonati, Leclair, una nueva cadencia de Vivaldi y la identificación de dos sonatas de Vivaldi, incluyendo su obra más temprana conocida.
Las tres sonatas para violín y continuo identificadas como obras de Pisendel por Javier Lupiáñez y estrenadas por Scaramuccia presentan el equilibrio entre virtuosismo y drama retórico típico del lenguaje compositivo de Pisendel. Como en otras de sus sonatas, vemos una perfecta asimilación de los estilos italiano y alemán de una manera que solo encontramos en Dresde. Los pasajes que nos recuerdan a los compositores que lo influenciaron, como Vivaldi o Bach, se entremezclan con el original y brillante estilo Pisendel.
 
Pero las pruebas de paternidad pisendelianas de estas sonatas van más allá de la indudable calidad de las sonatas y su cercanía al estilo compositivo de Pisendel. Encontramos diferentes tipos de evidencias que apuntan a una identificación positiva para cada una de las sonatas como creaciones de Pisendel.
LA SONATA PARA VIOLÍN Y CONTINUO EN LA MENOR
 
La sonata para violín y continuo en la menor combina magistralmente el lenguaje violinístico más virtuoso con un sentido estético refinado. El estilo de esta sonata nos recuerda en gran medida al lenguaje de J.S. Bach, especialmente el último movimiento, que recuerda al último movimiento de la sonata para violín y continuo en mi menor BWV 1023 y el primer movimiento lento, que guarda paralelismos con la sonata en do menor BWV 1024 (la sonata BVW 1024 podría haberse escrito conjuntamente entre Pisendel y Bach). Además de las concordancias con otras obras de Pisendel, la prueba más sólida de su paternidad se puede encontrar en los bocetos compositivos escritos por él mismo y que se encuentran en otro manuscrito. Encontramos evidencias de este tipo de bocetos para otras sonatas de sus sonatas (como la sonata en mi mayor mayor o su sonata en sol menor) y son una prueba importante para determinar la mano de Pisendel en esta composición.

Bocetos de Pisendel

Sonata en la menor

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LA SONATA PARA VIOLÍN Y CONTINUO EN SOL MAYOR

La sonata para violín y continuo en sol mayor está escrita con el lenguaje brillante, virtuoso y tremendamente elegante que encontramos en otras sonatas de Pisendel y en sus conciertos en modo mayor.
 
En ocasiones encontramos dos manuscritos diferentes para la misma sonata, pero uno de ellos es el “manuscrito de trabajo” con todos los tachones, enmiendas y bocetos del compositor trabajando en su obra y el otro es la copia a limpio de la obra terminada. (ése es el caso de la sonata de Pisendel en mi menor JunP IV.1). Éste es también el caso en esta nueva sonata. Tenemos los dos manuscritos, uno con las anotaciones y bocetos de la composición y otro limpio y pulcro con la sonata terminada.

“Manuscrito de trabajo” de Pisendell

Sonata en sol mayor, copia limpia y bonita

LA (OTRA) SONATA PARA VIOLÍN Y CONTINUO EN SOL MAYOR
 
Esta sonata nos recuerda las obras orquestales de Pisendel, llenas de juegos rítmicos y audaces síncopas. Esta relación con las obras orquestales de Pisendel no es casual. Las mayores pruebas que nos llevan a su identificación como obra de Pisendel son las concordancias con su concierto para violín y orquesta en re mayor JunP I.5.
 
Esta transferencia de sonata a concierto tiene otros ejemplos en Pisendel, como su sonata en re mayor, cuyo material encontramos en el concierto para violín y orquesta JunP I.7.

Pisendel, concierto para violín y orquesta JunP I.5

Sonata en sol mayor

Estas tres nuevas sonatas son una prueba irrefutable de la calidad de Pisendel como compositor, uno de los grandes virtuosos de su siglo ¡que sin duda merece ser redescubierto!

OTROS ESTRENOS

LA SONATA EN MI MENOR (VERSIÓN INÉDITA)
 
La maravillosa sonata en mi menor de Pisendel ya ha sido grabada e interpretada en numerosas ocasiones. Sin embargo, hay un manuscrito que ha pasado desapercibido ante los ojos de músicos e investigadores. Este manuscrito contiene una versión temprana de la sonata. Ésta es una versión sorprendente, a veces muy diferente de la versión posterior. Gracias a la recuperación de esta fuente, podemos comprender mejor el proceso de composición e interpretación de los compositores e intérpretes barrocos.

Sonata en mi menor (versión tardía). Segundo movimiento

Sonata en mi menor (versión temprana). Segundo movimiento

PISENDEL Y EL CLAVE
 
Como toque final, el programa presenta el estreno mundial de una pieza anónima para clave solo. No conocemos al autor, aunque podría ser el propio Pisendel. Solo encontramos dos obras para clave solo en toda la colección del Schrank II y esta es la única copiada por el propio Pisendel.

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